Clap clap clap

Aplausos. Es el primer comentario que me dispara “Man on wire”, de James Marsh, luego de verlo.

No sé si es que el mate de la mañana me dejó un poco nervioso o si, justo, era el día y el momento indicado para mirarlo. En resumen: me encantó.

Bajando un poco más a tierra estos comentarios exaltados sobre el documental que acabo de ver, pienso que, primero que nada, tiene una historia con 100% de enganche. En mi opinión, las historias de las personas que no tienen límites para conseguir lo que quieren, siempre rinden. Esta no es la excepción. “Man on wire”, es la perfecta combinación de planes, sueños y locura.  

La estructura con la que el Director narra la historia es también algo a destacar. Presenta el documental un poco rápido y obvia muchos acontecimientos que después retoma. Lo impactante de esta manera que elige para contar, es que te deja en suspenso el final del documental para volver a retomar cosas que obvió al principio. Entonces, esa narración que logra Marsh, de una manera u otra, te hace permanecer petrificado frente al film, necesitando que cada vez te cuente más detalles pero sin perder la mirada de que te está debiendo el final -que ha dejado en stand by al principio- lo que genera una gran desesperación para desembarcar en la resolución de la historia. 

El film avanza con entrevistas, entrelazadas con ficción y material de archivo, que van representando la historia que narran los entrevistados. Es muy dinámica.

Además, en mi opinión, las cosas que dicen los entrevistados son muy interesantes, porque sin duda fue un momento en su vida que quedó marcado a fuego y, que a su vez, trasladan esa emoción a sus palabras. 

Utiliza un insumo que, a mi humilde entender, no es tan necesario. Me refiero al de los aviones que viajan de un lado a otro en el mundo, representando los viajes que hizo Phillippe Pettit, pero que, sin dudas, le dan otro ritmo y una diferenciación al documental. 

En cuanto a los recursos técnicos, tiene un ritmo muy veloz y dinámico de montaje que ayuda al tipo de historia y acompaña el ritmo con que hablan los protagonistas. La cámara muchas veces no es de lo más limpia pero, sin embargo, pasa desapercibida porque no molesta y la historia que se está narrando mientras tanto es mucho más importante que las pequeñas imperfecciones técnicas que tiene. 

En resumen, creo que “Man on wire”, es tan impactante y seductora por el tema subyacente que tiene. Phillippe Petit nos muestra que los sueños, que muchas veces nos planteamos inalcanzables o imposibles, no lo son de esta manera. Que existe un camino por el que se puede transitar, con perseverancia y entusiasmo, para llegar a los objetivos que un día tildamos como irrealizables. 

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Born into brothels

Dirigido por Zana Briski y Ross Kauffman, es un documental ganador del premio Oscar a mejor documental largo en el año 2004.

Como dijo anteriormente Cecilia Arregui, narra la historia de una fotógrafa que intenta ayudar a un grupo de niños criados en los burdeles de la zona roja de Calcuta, en India. 

Son impactantes las imágenes que se muestran en este documental. No estamos familiarizados a ver niños viviendo dentro de tal marginalidad, y eso impacta. Hay un buen tratamiento y manejo del tema que se documenta. En ningún momento se muestra más de lo debido para contar lo que los directores quieren, y eso se agradece.

La estructura que se maneja en el film es básica: presentación de personajes, problema y resolución del problema. Lo que permite avanzar al documental es lo que va ocurriendo con cada niño. A través de entrevistas, ellos narran sus conflictos y valoran la presencia de su ‘tía’ (fotógrafa) que los hace pensar -en algún momento- en un término desconocido para ellos: la esperanza. Para los niños las entrevistas son como un momento de reflexión, una especie de ‘confesionario’ donde dejan escapar las cosas que sienten y que ven día a día. 

Se utiliza un buen recurso para contar parte de la historia que es a través de fotografías tomadas por los mismísimos niños. Es un recurso muy valioso porque aparte de presentarnos sus historias también hace que ellos la cuenten con sus fotografías. Deja ver, sin querer, cuáles son sus principales intereses y preocupaciones.

En cuanto a la estética, me parece un poco desprolija. Si bien el documental lo requiere, porque en muchas ocasiones es preferible ‘que no se escape nada’ a que existan planos totalmente estéticos, por momentos, me pareció ‘amateur’. El sonido está muy bien logrado, sumerge al espectador a lo que se escucha en los pasillos de esa zona. 

Existe una denuncia por parte de los directores sobre cómo tratan a los niños en esta parte del mundo. Intentan concientizar de que ellos son el futuro y que merecen los mismos derechos y oportunidades estén donde estén.

Belvedere sweet para móviles

Para el diseño del sitio Web para móvil de Belvedere Sweet decidimos utilizar una estructura sencilla y limpia, en la cual fuera bien visible los botones con la información más importante, como tipo de productos y contacto.

Cometimos un pequeño error: no nos dimos cuenta que el diseño implicaba determinadas funcionalidades que luego no se adaptaban a la página web que teníamos que adaptar. Por ejemplo, el diseño incluía un google map y la empresa seleccionada no incluye una dirección de correo postal (se maneja por redes sociales y teléfono, no parece tener un espacio abierto al público).

Como primera imagen utilizamos el logo de la empresa seguido de las pestañas con la información recién citada. Luego le sigue la foto que aparece en el sitio Web de Belvedere Sweet, en la cual se muestra el tipo de productos que realizan. Esta imagen es muy atractiva a la vista y su tamaño es grande, por lo que el usuario la puede visualizar sin necesidad de hacer zoom.

También decidimos ubicar un pequeño texto con una frase que expresa el alma de la empresa. A esto le sigue la dirección de mail, el teléfono, el perfil de Facebook y de Twitter.

“Especiales”

En esta pestaña utilizamos fotos de productos que son específicos para momentos especiales, como chocolates con mensajes personalizados, o para cumpleaños.

“Gift Shop”

Ubicamos una única foto de unos paletones dulces que funcionan como souvenirs de algún evento.

Para este ejercicio se utilizó la herramienta Onbile.com

Trabajo realizado con Margara Farber y Mercedes Acevedo.

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